Tomás Celko y Lenka Svabikova, vencedores de la Subida al Hotel Bali

Ayer se disputaba ayer la XII edición de la Subida de Escaleras del Gran Hotel Bali 2015, que este año se sumaba, por primera vez en su historia, al Circuito Mundial de la Towerrunning World Association de Carreras Verticales.
En categoría masculina el eslovaco Tomas Celko con un tiempo de 4,39 era el vencedor, pero sin lograr bajar la marca de Llorens, seguido del Español Ignacio Cardona (4,47) y el belga Omar Bekkali (4,49). En una magnífica quinta posición con 5,08 quedaba el primer corredor de la comarca, el alteano Angel López Amor.

En féminas la ganadora del año pasado Rosi Llorens quedaba en segunda posición con un tiempo de (6,00), por detrás de la checa Lenka Svabikova que se hacía con el triunfo con una marca de 5,47. En tercera posición quedaba la italiana Ivonne Martinucci (6,07). Una de las anécdotas fue ver como un bombero hizo la ascensión con el uniforme reglamentario.

Esta competición comprende un total de 8 subidas “premium” entre las que están, además del Hotel Bali, la del emblemático Empire State Building (EE.UU), la Tallin TV Tower Run en Tallín (Estonia), la Torre Almere (Holanda) o la SKy Rise de Chicago. Paralelamente se celebran otras 9 pruebas denominadas “Grand Prix Races”, en otros tantos edificios emblemáticos de México, Varsovia, Doha, Taipé, Santiago de Chile, GuangZhou, Münster y Bogotá. Precisamente la próxima denominada Grand Prix Europa se celebra del 19 al 21 de junio en Viena Brno y Bratislava.

Un total de 150 corredores inscritos, entre los cuales estaban el eslovaco Tomás Celko, que hizo honor a su condición de favorito, ganando la prueba, el alemán Ralf Hascher o el matrimonio italiano formado por Dario Fracassi y Cristina Bonacina, que no estuvieron entre los mejores. Hablando de mujeres allí estaba Rosi Llorens, la ganadora de la pasada edición, que acabaría segunda y la checa Lenka Svabikova que se hacía con el triunfo.

A partir de las cinco de la tarde y en grupos de tres en tres, los atletas con marcas acreditadas inferiores o populares fueron tomando la salida cronometrada en grupos de tres, a intervalos de un minuto, mientras que los corredores de élite, los 20 mejores fueron tomando la salida de forma individual cada minuto contra el crono. Por delante un reto de 52 pisos, 924 escalones y 190 metros de desnivel para los participantes, que trataban de bajar la marca de 4 minutos y 33 segundos que Llorens invirtió el año pasado.

Muchos espectadores, tanto en la planta baja desde donde los corredores tomaban la salida, como en los diferentes pisos, donde amigos, curiosos y clientes del hotel animaban a los corredores. En la terraza de la última planta, donde está el mirador, únicamente podían acceder los miembros de la organización, cronometradores y lógicamente los corredores.

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