El alcalde de Benidorm gasta 4,5 millones más de lo presupuestado para sueldos

La circular del alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, en la queamenaza a los funcionarios con hacerles responsables del exceso de gasto en sus departamentos, remitida la pasada semana, ha enervado a la plantilla municipal. En dicha circular, el munícipe socialista advierte a los empleados del Ayuntamiento que tomará medidas contra aquellos que no controlen el gasto.

Sin embargo, lo cierto es que el propio Navarro ha gastado más de lo presupuestado en diversas áreas, según los datos facilitados por fuentes sindicales. Especialmente, en el capítulo de sueldos. La ejecución presupuestaria de 2011 revela que el gobierno local se desvió en 4,5 millones de euros respecto a la partida de personal, una de las más abultadas del presupuesto. El exceso de gasto en nóminas se registró a pesar de que Navarro aplicó, como en todos los consistorios, una rebaja del 5% sobre el sueldo de los funcionarios, que permitió ahorrar 608.540 euros.

Durante ese año, Navarro también contrató a 130 personas como personal laboral, aunque no se justificó la necesidad y la urgencia de dichas contrataciones. Los citados contratos repercutieron otros 469.000 euros en la partida de personal, según las mismas fuentes. Pero los excesos en la contratación no se quedaron ahí: también en2011, el Ayuntamiento de Benidorm incorporó a 13 funcionarios como personal de nuevo ingreso, pese a que la tasa de reposición de las plazas era del 15%, por lo que sobre el papel, el socialista solo podía contratar a dos funcionarios más.

Aún queda otra vía por la que el equipo de gobierno de Benidorm incorporó a más personal eventual: a través del programa de colaboración social –estas plazas las subvenciona la Generalitat–. El Consistorio gastó en este apartado 689.000 euros en 2011, cuando solo disponía de una partida de 352.400 euros. Es decir, Navarro prácticamente dobló el gasto en personal de colaboración social respecto a la partida de que disponía.

Sin supervisión

La situación del Ayuntamiento de Benidorm se reveló especialmente delicada el pasado año, al adherirse al plan de pagos a proveedores del Ministerio de Hacienda. A cambio del anticipo para pagar facturas atrasadas, el Consistorio tuvo que aprobar –como ha sucedido en otros municipios– un estricto plan de ajuste. En aquel momento, a principios de 2012, Navarro gobernaba todavía en minoría (el pacto con la expopular Gema Amor y su grupo liberal llegó en agosto), y el Ayuntamiento estuvo a punto de quedarse sin plan de ajuste al perder el PSOE la votación en el Pleno, lo que habría supuesto prácticamente la intervención del Consistorio.

Finalmente, tras negociar con Amor y alcanzar un acuerdo que serviría como preámbulo de su posterior pacto de gobierno, Navarro pudo sacar adelante el plan. Pero sin embargo, un año después todavía no ha aplicado una de las principales medidas de control y fiscalización del gasto que incluía el documento. En el punto 17, el plan señala que «por la Alcaldía y en el plazo de un mes desde la aprobación del plan de ajuste, se procederá a la adscripción de un concejal del gobierno local, encargado del desarrollo y ejecución de las medidas contenidas en el plan». Asimismo, se obligaba también a nombrar «un empleado municipal responsable del control y seguimiento de cada una de dichas medidas».

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