La Diputación se niega a enviar bomberos a las fallas de Benidorm y Pego

En Benidorm y Pego, el ritual del fuego de las fallas está en serio peligro. El Consorcio Provincial de Bomberos, organismo que depende de la Diputación de Alicante, anunció ayer que no enviará a ninguno de esos dos municipios dotaciones de extinción a la Cremà de este año, que se celebrará en la noche del próximo lunes, debido a los impagos del ejercicio de 2011 que ambos ayuntamientos mantienen con ese organismo. Benidorm, una administración acuciada por los números rojos y a la cabeza de la provincia en deudas con proveedores, mantiene impagos con el consorcio de 549.210 euros. Pego tiene una deuda menor: 39.000.

La Diputación envió ayer sobre las dos de la tarde -apenas 4 días antes de que se produzca la Cremà- un fax en el que exigía que esas cantidades fueran abonadas de golpe. Evidentemente, un imposible. Los dos municipios afectados, por cierto, son gobernados por partidos diferentes al PP, que gestiona la Diputación. En Benidorm, lo hace el PSOE. En Pego, una coalición de independientes, socialistas y nacionalistas. Y otra similitud más: ambas administraciones sostienen que en diciembre de 2011 llegaron a un acuerdo para satisfacer esas cantidades que no habría sido respetado. ¿Y qué pasará ahora? Pego parece ya resignada a desmontar sus fallas sin quemarlas. El alcalde de Benidorm, el socialista Agustín Navarro, envió a la presidenta de la Diputación, Luisa Pastor y al diputado de la materia, Juan Molina, un informe avalado por los técnicos municipales en el que se califica la decisión del organismo provincial «contraria a la buena fe y al derecho». El primer edil alertó de que si la Cremà no tiene lugar, acudirá a los tribunales. En esta población, los bomberos tampoco vendrán el domingo al castillo de fuegos de la ofrenda.

Navarro convocó a mediodía una especie de gabinete de crisis con sus concejales de Fiestas, Cristina Escoda; Seguridad, Conrado Hernández; y Hacienda, Natalia Guijarro. Del encuentro, se llegó a una conclusión: el Ayuntamiento ha cumplido con el Consorcio. En una reunión celebrada en diciembre de 2011 con los municipios que integran ese organismo se acordó que la deuda de ese año, precisamente a la que se refiere la Diputación, podría empezar a pagarse a partir del 1 de abril de 2012, fecha que evidentemente aún no ha llegado. En cambio, el organismo provincial se remonta a unos estatutos de 2006 en los que sí se acordó que los bomberos no prestarían servicios a los consistorios con deudas de años anteriores, pero que, según entienden los propios técnicos municipales, habrían sido anulados por el compromiso adoptado el pasado mes de diciembre. Por si fuera poco, durante los últimos tiempos, la capital turística ha ido satisfaciendo otros impagos al Consorcio: por las Fiestas Patronales de noviembre abonó 250.000 euros; ha pagado otros 40.000 euros correspondientes a la deuda de 2010; y ha cumplido con los dos últimos meses de este año, desembolsando otros 89.000.

Así que para Navarro, la decisión de la Diputación obedece a un «trasfondo político» ya que se «han cambiado las reglas del juego en dos municipios no gobernados por el PP». El munícipe alertó de que «no vamos a permitir atropellos». Ya no es sólo que Benidorm acudirá a los tribunales si las fallas no arden; es que el primer edil estudiará un plan de viabilidad para abandonar el Consorcio y contar con un servicio municipal de bomberos tal y como ya hacen otras ciudades como Alicante o León. Navarro reprochó además a la Diputación «su falta de lealtad institucional» y vio una «mano negra» en esa decisión. «Que se pronuncie sobre lo que ha pasado Manuel Pérez Fenoll (diputado provincial y edil del PP); que se pronuncie, porque ese organismo está dañando la imagen turística de Benidorm y de toda la costa de Alicante en unos días en que por el puente la ciudad está atestada de visitantes». También recordó que la Generalitat le debe 2 millones a Benidorm y que «no por eso hemos causado una ruptura».

Solución de urgencia en Pego

En Pego, la postura de fuerza de la Diputación ha caído muy mal entre las comisiones falleras y en el Ayuntamiento. El alcalde, Carmelo Ortolá, recordó ayer que el Ayuntamiento está cumpliendo el plan de pagos que se aprobó en la asamblea que el Consorcio de Bomberos celebró el pasado 12 de diciembre. El compromiso era ir abonando bimensualmente la deuda pendiente de 65.000 euros. «Estamos haciendo frente a esos pagos fraccionados y también a la aportación que nos corresponde de este año», aseguró Ortolá. «Pero el diputado nos dice ahora que o pagamos íntegramente lo que debemos de 2011 o los bomberos no prestan ningún servicio. Entonces, ¿de qué sirvió el acuerdo de la última asamblea?», criticó el alcalde.
Pero incluso las soluciones de urgencia se van al traste. Las comisiones falleras (en Pego hay tres, las de Convent, la Font y Plaça i Natzaré) pidieron presupuesto y decidieron pagar por su cuenta el servicio de la Cremà, que ascendía a unos 1.600 euros. Pero el Consorcio se cerró en banda y alegó que sólo atendía solicitudes de los ayuntamientos.
El alcalde avanzó ayer que ya ha enviado escritos de protesta a la presidenta de la Diputación, a la Subdelegación del Gobierno y a la Conselleria de Gobernación. Por primera vez en las Fallas de Pego, una fiesta que se celebra desde hace más de 50 años, la Cremàpodría no celebrarse.

Los falleros lo tienen, de hecho, clarísimo. El concejal de Fiestas, Raül Tamarit, que también es fallero, trasladó ayer a este diario que los presidentes han decidido mantener todo el programa festivo, pero, en la noche de la Cremà, en lugar de prender fuego a los monumentos, sacarán las grúas a la calle, desmontarán los ninots y los guardarán para el próximo año. «Si antes de 24 horas no nos comunican por escrito que sí tendremos bomberos, acabaremos así las fiestas», indicó.
Raül Tamarit arremetió contra el diputado de Emergencias. Dijo que ha demostrado «prepotencia» y ha hecho caso omiso a que Pego está cumpliendo el acuerdo de pagar de forma fraccionada su deuda.

Las comisiones de Pego trabajaban ayer a destajo en la Plantà. El distrito del Convent ya a mediodía tenía su monumento terminado. Las fallas de la Font y Plaça i Natzaré iban un poco más retrasadas. Este año puede que ocurra el hecho sin precedentes del indulto total de las fallas de Pego. El ritual del fuego está en peligro.

El Consorcio tampoco manda dotación para el bombardeo del Alba

El anuncio del Consorcio Provincial de Bomberos de que no prestará servicio a Benidorm hasta que no salde su deuda no tendrá su repercusión únicamente en las Fallas. De hecho, este organismo ya negó ayer el servicio solicitado por el Consistorio para que una dotación supervisara el disparo de un bombardeo aéreo durante la celebración del Alba, dentro de los actos organizados por la Comisión de Fiestas para conmemorar el Hallazgo de la patrona. Así lo confirmó ayer la edil de Fiestas, Cristina Escoda, quien señaló que en un primer momento, aunque la ausencia de los bomberos les pareció extraña, pensaron que quizás estaban cubriendo alguna emergencia. En ese momento, alrededor de las 5.30 de la madrugada, todavía no había llegado la comunicación oficial del Consorcio en la que advertían que no se iba a prestar el servicio, indicó la edil, que también es fallera.

En este caso, la ausencia de los bomberos no entorpeció el normal desarrollo del acto, según señaló Escoda, porque la Policía Local consideró que, debido a su ubicación y a la ausencia de gente en la zona de disparo, no había riesgo. También porque el pirotécnico contaba con extintores, agregó la edil.
No obstante, la envergadura de las fallas y las grandes aglomeraciones de público que suelen registrarse en la Cremà, hacen que para el caso de las Fallas sea totalmente inviable disparar las mascletàs o quemar los monumentos en ausencia del cuerpo de Bomberos.

 

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